domingo, 23 de mayo de 2010

aterrizaje o descenso violento


Después de mucho tiempo, la ví de nuevo.

Puedo decir que no me movió el piso,

me corrió la nube.


fue entonces cuando sentí el vacío del descenso, justo en el estómago.

Caía, caía, y caía...



pocos han descubierto que el verdadero problema es la llegada.


Alina


sábado, 6 de febrero de 2010

smells

the smell of you founded me when I was distracted and it in one second moved everything aroud and let me barely breathing.
by lexi

domingo, 31 de enero de 2010

un reclamo que pudo ser explicación y se hizo una idea.



Esto, está en algún lugar de una historia que no se ha terminado de escribir, pero no por eso hay que descartar la posibilidad de que haya sucedido en algún momento de algún espacio en alguna vida.


"Hablas y no dices nada. No he oído más que tus miradas incomprensibles, y las he mal interpretado.

Escribes y así piensas que no te ausentas. Algunas de tus cartas invisibles tienen mi nombre pero

están perdidas, lo sé porque hacen ruido; ese tipo de ruido que cubre todo poco a poco y se esparce

cuando pasas cerca, como el polvo."


es sólo eso, ruido en polvo.



Alina.

Puede ser que no funcionó,

pero así está bien; mientras no sepa con certeza qué rumbo tomó ese sobre, estará
en cualquier parte que yo quiera pensar.

Un viernes, llena de envidia, tristeza y un profundo miedo al olvido
(y a olvidar), vuelca un par de ideas sobre una hoja pretendiendo aliviarse.
Más tarde, decide abandonar un sobre entre una pila de libros de promoción, que estaban
en una estantería del pasillo del fondo en la librería Dickens de la Av Corrientes al 1375.
Se va sonriente, con la idea de que este objeto sobrevivirá al pasar del tiempo
como un resto humano; un resto de ella, uno vivo.
Carta para permanecer:

Desconocido/a lector/a:

Hoy, viernes 20 de noviembre de 2009, a 42 días de mi regreso, y habiéndose

cumplido desde mi llegada 266 días, (8 meses, 20 días) he decidido, con el ánimo

de equilibrar mi futura ausencia con mi presente efímero, escribirle a usted.

Cuando ya no esté aquí, sé con certeza que esta ciudad no dejará de estar en

mi vida, en mi mente y corazón, en mis recuerdos, en las fotos, en los olores, en los

contactos y conocidos, en los souvenirs, en los empaques de alfajores que he

guardado desde que me comí el primero, en las tarjetitas de subte, los boletos de

colectivo convertidos en barquitos que terminaron naufragando en mi bolsillo, en

los amigos que dejé mientras viví en la ciudad de La Plata, en los libros que leí, en esta

carta que le escribo y otras cosas varias...

...Pero inevitablemente, yo, dejaré de estar en esta ciudad y la ausencia será

la primera evidencia de mi paso por este lugar.

Ahora bien, le escribo a usted, que no me conoce, porque quiero que sepa

que alguna vez estuve aquí, que caminé cerca de donde está (tal vez al lado

de usted... pero eso nunca lo sabremos), que usé éste sobre y lo puse donde

lo encontró hoy. Todo esto sólo para quedar por un instante en su vida, en

su tiempo, para dejar un pequeño rastro de mí en esta ciudad, porque usted

es "esta ciudad".

Entonces, quisiera pedirle que me cuente algo, de esta ciudad, de usted.

Puede ser lo que quiera y puede ser hoy, puede ser mañana... puede ser

en un año o dos. Esto es, para saber si esta carta cumple su propósito y

me ayuda a no ser sólo una ausencia.

Gracias por leer y por ser un presente.

me despido,


Alina.

domingo, 17 de enero de 2010

Nudos

Aun cuando los pactos son conocidos, los sentimientos se visten de colores y te hacen desearlos, las noches se vuelven intranquilas no por ser frias y distantes sino porque te amoldas a ese otro que respira junto a ti...Los nudos se entrelazan agarrandote todo por dentro y dejandote un poco vacìa, con el sentir de los latidos a punto de salir de la garganta y con la noche mas vacia que antes. Mas fria, mas lenta que siempre..
by Lexi

stranger

And the city lights are now gonne,
the morning sounds wake me up and the warmth on
my feet did the same, I got a feeling that I was still there.
Strange city that belonged to me for a while and now lives on
its own like Ive never been there.
Its hard to imagine that I was with you at some point,
and the smallest time of it seems to be unreal.
the clock ticks and the time pass by on this old new city, no one knows about
street names or songs that talks about inventions, no one knows how my face went red under the covers when you breath.
And I still dont know how it end up, I still dont know if this doubt will fade away, I still dont know how the feeling is called on that side of the word, all I can know is that It was nice for a while to think that I had a piece of your mind
by lexi